Trabas argentinas a proyectos en Uruguay son “casi un veto”
Luis Hierro, delegado uruguayo ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) denunció en el programa En Perspectiva que Argentina dilata la aprobación de proyectos de inversión del lado uruguayo, a riesgo de que esos capitales desistan y emigren.
En concreto hay dos casos de gran envergadura, aunque Hierro dijo que son algunos más. Uno de ellos surgió en 2007 y es la construcción de una terminal portuaria impulsada por la empresa estadounidense ADM con la uruguaya Schandy, en Nueva Palmira, para manejar granos producidos en Paraguay y Bolivia.El otro es idea de la empresa uruguaya Christophersen y es para construir un muelle para el alojo de productos líquidos (agroquímicos, fertilizantes, combustibles). Ambos emprendimientos redondean una inversión de 150 millones de dólares.Hierro advirtió que estos emprendimientos “están trancadas bajo el argumento de que faltan inversiones técnicas”. Y el exvicepresidente uruguayo advirtió que “esto no es correcto; Uruguay ha dado todas las informaciones técnicas que se han requerido”.Explicó que “en cada ocasión que se presentan las informaciones hay otra solicitud de ampliación de informes que hace que lamentablemente transcurra el tiempo” y bajo un régimen así “los inversores pueden perder el interés en hacer la inversión en esta zona”.De esta manera, “la permanente recurrencia a nuevas informaciones se ha transformado casi en un veto”, evaluó. La CARU no tiene potestades para vetar proyectos de uno u otro lado, pero desde la recomposición de las relaciones binacionales prima la voluntad de que dicha institución tenga un papel activo en la resolución de temas conjuntos, como el monitoreo de efluentes de UPM, que funciona satisfactoriamente.Hierro desestimó “la diplomacia del abrazo” que rige actualmente la relación entre los presidentes de ambos países, puesto que en los hechos esta clase de actitudes “conspiran contra el espíritu de cooperación que establece el tratado y que ratificó la Corte de Justicia de La Haya”. Agregó también el elevado costo que Argentina pretende cobrar para permitir el traspaso de energía desde Paraguay a Uruguay, que debe atravesar su territorio, que incluso es cinco veces superior al que le cobra a Brasil por la misma situación.“Argentina ha cooperado poco”, dijo Hierro. Que adelantó que comenzará a reclamar “en otro tono” para que sean escuchados y cumplidos estos reclamos.


